Foto: www.yogateca.com

La primera clase suele ser algo agobiante. No te asustes por ello. Yoga es algo que no se hace, sino que se practica. 

 

Sabemos que el primer día es difícil, no tienes que asustarte por esto.

 

El primer paso es dejar al cuerpo que se aclimate al calor y aprender bien a respirar. Es un reto, pero después de un par de sesiones notaras los beneficios. El yoga es algo que tienes que practicar y cuanto más lo hagas más rápido se adaptará tu cuerpo. Cuando tu práctica vaya progresando, también entenderás más.

 

Unos consejos para que disfrutes tu clase de yoga.

 

El profesor siempre está disponible después de clase si tienes cualquier pregunta. Mientras tanto, los siguientes consejos te pueden orientar.

 

· Avisa al profesor si tienes alguna lesión o condición física, para posibles modificaciones.

 

· No comas unas 2 horas antes de la clase, te puede sentar mal. Asimismo, no estés más de 4 horas sin comida, vas a quemar muchas calorías y una caída en los niveles de azúcar durante la clase también pueden provocar nauseas.

 

· Toma las primeras clases con calma. Disfruta, observa, y siéntate si te hace falta. Se tarda unas 3 ó 4 clases en acostumbrarse al calor.

 

· Cámbiate en los vestuarios y deja tus pertenencias allí. Sólo se entra en la sala con la esterilla, la toalla y agua.

 

· Los alumnos nuevos se colocan en la parte de atrás de la sala para que se fijen en los alumnos que llevan más tiempo delante de ellos.

 

· No bebas mucha agua en la clase. Mejor traguitos pequeños que no te llenan el estómago.

 

· Trata de mantenerte quieto entre postura y postura. Esto puede resultar difícil al principio, pero intenta desarrollar esta disciplina para conservar tu energía para las posturas.

 

· No se habla en clase. Sé respetuoso con los demás alumnos en clase y en Savasana. Es un momento para la paz, el silencio y la meditación.